La Coca de Facucha, del texto OJO xOJO
LA COCA DE FACUCHA Nuestros ancestros y las generaciones de hoy comparten la costumbre de masticar la coca, milenaria planta de muchos atributos alimenticios, tanto como acompañante espiritual de hombres y mujeres, compañera de la soledad y creadora de mitos religiosos, afianzados de predicciones honrosas, promotora de fervientes relaciones energéticas entre el humano y su propia naturaleza. La tía Facucha creció en ese colosal idealismo de anunciar pesares y alegrías, luego de coger un puñado de hoja de coca, apretarlos suavemente y susurrarle palabras, muchas interrogantes sobre el mañana y con nostalgia sobre el ayer. ¿Cuál sería el agrado y satisfacción, cuando afirmaba que la coca estaba dulce? , y responder a la interrogante ¿Quién morirá? , al sentir un sabor amargo en la saliva. Nunca cambiarían esta rutina, tal vez algún día cuando la tía Facucha no esté en esta vida, dejándose sentir por completo en el curso de los acontecimientos, si...